
Desde el Club Deportivo A LA PAR y la Asociación Deportiva Fraimor hemos firmado un convenio para impulsar el judo inclusivo, asegurándonos de que las personas con discapacidad intelectual tengan el lugar que se merecen en el tatami.
Una historia con nombre propio
Esta colaboración tiene su origen en una historia muy especial. David Hernández, antiguo alumno del Colegio A LA PAR, actual alumno del programa formativo Compass y socio del Club Deportivo A LA PAR, comenzó a entrenar judo en el club Fraimor dentro de un entorno plenamente inclusivo. Su esfuerzo, constancia y compromiso le llevaron a lograr un importante hito personal y deportivo: obtener el cinturón negro 1º Dan, que aprobó con éxito.
A partir de esta experiencia, surgió la idea de que David pudiera volver al colegio para impartir sesiones de iniciación al judo a sus compañeros.
Judo inclusivo: una herramienta de autoestima y confianza
Desde entonces, ambos clubes han desarrollado varias jornadas de promoción deportiva, en las que grupos de deportistas de A LA PAR han acudido al gimnasio del CD Fraimor para participar en sesiones de judo inclusivo durante algunos fines de semana. Estas experiencias compartidas han demostrado que el deporte es un espacio privilegiado para la inclusión, mejorar al autoestima, el aprendizaje mutuo y la convivencia.
Con la firma de este convenio, el Club Deportivo A LA PAR y la Asociación Deportiva Fraimor hacen oficial esta colaboración, comprometiéndose a trabajar de forma coordinada en el desarrollo del judo inclusivo, facilitando la participación de judokas con discapacidad intelectual en entrenamientos y competiciones, adaptando los niveles de práctica y ofreciendo el acompañamiento técnico necesario. El acuerdo también contempla acciones de formación, asesoramiento y difusión, que permitirán seguir diseñando y mejorando iniciativas conjuntas en el futuro.
El judo es una herramienta para crecer en valores y disciplina. Gracias a la la Asociación Fraimor por caminar a nuestro lado y, sobre todo, gracias a deportistas como David por demostrarnos que no hay límites cuando hay ganas.